lunes, 21 de abril de 2008

News from Warsaw, third part.

Hola de nuevo,

vengo con algunas nuevas notícias. Pero creo que lo voy a escribir modo flash back, soltando el rollo de los días más cercanos al actual al principio, y lo que recuerde de los más lejanos, al final.

DOMINGO:

Ayer nos levantamos a las 10:30. Habíamos quedado David, Endika, Sento (colega de Endika, que ha estado de visita estos días), Carlos, Gustavo, Marta, y yo.

Las siete primeras personas, vivimos en la SGGW, cogimos el metro sobre las 11:30, y al pasar por la parada de Wilanowska, recogimos a Marta. Bajamos en la parada de Ratusz Arsenal, salimos a la calle, y cogimos el tranvía (creo que el número 13):



No sé en qué parada bajamos, pero el caso es que fuimos al mercado de antiguedades de la ciudad, una especie de rastro donde se puede encontrar de todo. Desde lámparas, ámbar, cuberterías de varios estilos, vajillas, armarios, cómodas, camas, enchufes, cables, vinilos, discos, casettes, cascos de la segunda guerra mundial (soviéticos, polacos, alemanes), de otras guerras, de antes, de después, uniformes de los anteriores ejércitos, máscaras de gas, cascos de pilotos, incluso un traje de piloto de avión a reacción soviético (sí, de estos que se hinchan para evitar que la sangre se les baje de la cabeza cuando realizn maniobras y virajes arriesgados). Sigo con la lista... pins, chapas, juguetes, postales escritas, sellos, monedas, instrumentos musicales, radios. Sí, y también armas de la Segunda Guerra Mundial, ametralladoras, fusiles, revólveres, pistolas. No, no es coña, ametralladoras, cargadores, balas (a ver si esta tarde me compro la cámara, y no tengo que recurrir a fotografías de los demás).

Por supuesto, carteras en los bolsillos de delante y los bolsos y mochilas a la vista:





Después nos fuimos a comer hacia el centro... nos echamos una birra en un bar turco, mientras esperábamos a Lorena, que venía a comer:



En la foto anterior se puede ver en la esquina la radio antigua que compró Carlos por 40 slotyz (al cambio, 12 o 13 euros), y en la siguiente, podéis ver al señor Endika con su acordeón, que compró por unos 15 euros:



Llegó Lorena, y nos fuimos a comer el restaurante polaco de la acera de enfrente. Pensábamos ir al checo que está al lado, donde se come genial. Pero por probar cosas endémicas bien hechas, tiramos para el Polaco:



Yo me comí unos 13 o 14 pierogis:



Que son unas empanadillas hervidas, de varios tipos, con carne en el interior, queso y patata, y puscuta (que no sé exactamente lo que es, pero es una especie de lechuga que no había visto en mi vida). Con cebolla frita... estaban muuuuuuuuuuuuuuy buenos. No como los que me compré la semana pasada congelados, y me hice en la cocina de la residencia... que eran de queso y patata y dios... pegajoso y pastoso como nada en este mundo.

El servicio fue de pena, entramos a las tres, y salimos a las cinco y media de la tarde. Tardaron más de media hora en servirnos el primer plato. Mientras tanto, untábamos rebanadas de pan, en manteca de cerdo, y una especie de queso con ajo. Algo típico aquí, me dijeron.

Aunque bueno, tampoco fue caro, unos 14 euros por cabeza, al menos acabamos llenos.

De ahí, David y yo pensábamos ir a ver el Museo del Alzamiento de Varsovia. Domingo, visita gratuita. Fin de semana del 65 aniversario de la Rebelión del Guetto de la ciudad. Pero era demasiado tarde, si hubiéramos ido, habríamos llegado después de las 18:00 y lo cerraban a las 20:00. Así que pospusimos la visita.

Fuimos al bosque de Kabaty. El campus esta cercano a la parada del metro de Ursynów, el bosque está cercano a la última parada del metro, Kabaty, cuatro estaciones más al sur.



En la foto estábamos haciendo tiempo, esperando a Carlos que había ido a la habitación a dejar la radio, y a por Alejandra, que se venía a dar un paseo por el bosque.

Pues nada, al asunto. Hizo un día de perros, encapotado y con lluvia intermitente. Pero al bosque que nos fuimos.

Reserva de Kabaty, 924 hectáreas de bosque frondoso. Prácticamente sin matorral bajo. Los caminos no tienen final:



Y de vez en cuando, se ven comederos donde hay paja y sal para la fauna rumiante, como estos de la foto, por ejemplo:



Al pasar por un cruce, vimos un ciervo cruzar a lo lejos una de las pistas, pero no nos dio tiempo a fotografiarlo. De todos modos me encantó, nunca había pateado un bosque tan frondoso. Y menos uno en el que de vez en cuando, encontrara algo como esto:



La sensación que te deja ver algo como eso... no es agradable. Porque ya no es que imaginas que en ese bosque las balas atravesaron cuerpos humanos. Sino... es que lo sabes, fue así, y fue ahí, cien metros más al Sur, cien metros más al Norte, Este u Oeste... donde ese soldado polaco cayó muerto. A parte de todo eso... imaginas a los soldados correr, agazaparse, esconderse detrás de un arbol, acechando al enemigo, o tal vez escondiéndose de él... esperando para matar, o para sobrevivir... y te estremeces.

Cuando volví a casa, busqué en internet algo de información sobre el bosque de Kabaty, y me enteré de que en ese bosque, la resistencia polaca y las tropas nazis, se repartieron leña durante el transcurso del alzamiento de Varsovia contra los alemanes.

Por la noche, estuve hablando con Ania (mi mentora) sobre el tema, y me dijo que esa parte de la historia la odia, así que decidí no hacerle más preguntas al respecto. Menos mal que en Valencia tenía a Dorcia, que está orgullosa al 110% de la historia de su país, y estuvimos hablando un ratillo de la historia de este país. Me dijo que soy la persona no polaca que conoce, que más interés muestra por la historia de su país. Y cuando me enteré de que toda Polonia, cualquier calle, cualquier bosque, cualquier rincón está lleno de tumbas como esa, en recuerdo de aquellas personas que cayeron muertas no hace tantos años a manos de nazis y/o soviéticos... me cagué en la puta madre de los nazis, y en los subnormales (es el adjetivo que deseo escribir en este momento) de mis conocidos (también desconocidos, supongo) que se abrazan al recuerdo comunista  desde España... desde la lejanía, sin conocer ciertas barbaries con las que estos dos invasores sometieron al pueblo polaco.

Me dio pena, y miedo, que en el rastro, un vendedor de un puesto de cosas relacionadas con el comunismo y le nazismo... nos preguntara por nuestra nacionalidad, le dijéramos que españoles... Y nos respondiera con un "I love you, Franco". Supongo que es el desconocimiento que tenemos unos pueblos de las realidades de los otros. Tal y como me dijo Enrique "Odio a las personas que me dicen que Alemania es mala porque sí, sin haber vivido nunca una una temporada allí". Yo te puedo decir que antes me caía mal el pueblo alemán porque sólo te conocía a tí (y evidentemente me caes mal jeje), pero ahora, directamente os odio. A lo mejor es porque sólo llevo un poco más de medio mes aquí, y es poco aún para ser objetivo.

SABADO

Había quedado con con Endika y Sento a las 10:30, pero se levantaron a las 11:20. Sobre las 12:00 nos fuimos para el centro en metro. Llegamos a Swietokrzyska. Quedamos con Sónsoles, su hermana y dos amigas suyas más (que han estado de visita el fin de semana). Cogimos el metro dirección al barrio de Praga. Es la parte antigua de la parte este de la ciudad (al otro lado del río).



Poco después de atravesar el río, se puede ver esto:



No sé si lo apreciáis, pero ahí estan los osos, a 3 metros de la acera (el zoo de la ciudad está en ese bosque).

Es un barrio que no tocaron demasiado los nazis, o que al menos, no lo tiraron abajo. Algunas casas estan en pie aún desde la preguerra:



otras lo estan desde la postmisma. 



Parece otra ciudad, y no es demasiado bonito pero tiene su encanto.

Fuimos a comer a un restaurante en la calle Nowy Świat:





alguien me dijo que se puede hacer cierta analogía entre esta vía y la madrileña calle Serrano. No era un restaurante polaco, sino más bien rollo Fosters, baratito, y cosas conocidas: calamares, alitas de pollo, sanjacobos y poco más.





Y de ahí nos fuimos a ver el parque Łazienki. Cerca de la parada de metro de Politecnika, aunque fuimos en bus. Nos hizo un tiempo de perros, frío y lluvia, tanto por la mañana como por la tarde. Este parque es el más grande y famoso de Varsovia. 80 hectáreas. Miles de árboles, miles de metros cuadrados de césped... Ardillas que al verte bajan de los árboles, y van corriendo hacia tí, y esperan a que les des de comer, haciéndolo incluso de tu mano. 



Estatua al compositor Fryderyk Franciszek Szopen (Frédéric Chopin):





Estatua al escritor polaco Henryk Sienkiewicz (5º premio nobel de literatura), autor de entre otras, la novela Quo Vadis?, en la que se basa aquella película que seguro que todos hemos visto, probablemente repetidas veces, a no ser que cambiárias de canal:



Por aquí fuimos paseando bajo la lluvia:



Hasta el palacio Łazienki, "flotante" sobre el lago del parque:









Los patos, ocas, pavos reales y demás fauna, campan a su cancha en el parque, sin ningun miedo de las personas.





Es más, los sonidos de los pavos en celo inquieta a numerosas personas... sobre todo cuando los ves arriba de los árboles, pero no arriba de 3 metros sobre el nivel del suelo, sino sobre 25, en las ramas más altas.







Tengo que volver, con sol, y con hojas en los árboles. Dar de comer a las ardillas, y si es posible, ver guapas polacas.

Y por la noche, dos cervezas en el 22 (a dos minutos del campus) y a dormir.

VIERNES

Día de pralnia (no fue este, pero por no dejar mudo a este día). Día de poner la lavadora:



Por la noche una cerveza en un bar del centro de la ciudad y a dormir.

JUEVES

Mafia´s Party. Chaqueta y corbata de un second hand (5 o 6 euros). Sombrero de primera.



A la vuelta, en el metro, ya a una hora temprana... Gustavo, Pablo y yo, sentados en el suelo, cantando Heroína, Mi Carro, Clavelitos, Las mañanitas dle rey David, Mi suegra, El Vaquilla... con la bandeja del zapiekanka que me había comido yo delante de nosotors... Mi tocayo sacó dos o tres slotyz y los tiró dentro... y la gente nos echó varios más jajajaja!

Y  ya no me acuerdo de más, pero ya está bien, ya!

domingo, 13 de abril de 2008

News from Warsaw, second part.

Bueno, pues ya estamos aquí, con las cosas medio claras.

Cagar/mear (o miccionar para los fisnos) en un baño polaco es bastante extraño. Tanto si es público, como si es privado.

El otro dia fui con Endika a hablar con el profesor que me tiene que tutotizar el Trabajo Final de Carrera. Y cuando llegamos a la puerta de su despacho, me dijo que cada vez que iba allí, se ponía de los nervios, y que esperara un poco, que se tenía que hacer a la idea. Bien, pues yo al baño, como siempre. Esta gente es un poco rara. No tienenen muñequitos en las puertas de los diferentes servicios. En una hay un triángulo, y en la otra un círculo (y no es para los inválidos que van en silla de ruedas), le pregunté a Endika que si la de los machotes era la del triángulo y me dijo que sí.



No sé si seguir hablando del cagar o de mi profesor.

Vayamos con el tema del profesor y del proyecto... entramos y nos saludamos, nos sentamos. El mobiliario era bastante viejo. El suelo estaba cubierto por una moqueta granate.

Estuvo hablando con Endika sobre lo que había hecho. Y luego nos estuvo explicando un poco que lo que tenemos que hacer primero es una base de datos (que Endija tiene avanzada ya, pues lleva desde septiembre) con diferentes características de los humedales de América. Y luego con ello, hacer el Trabajo Final de Carrera. Me estuvo comentando dónde buscar información, y cosas así, y luego nos dijo que nos partiéramos América por donde quisiéramos, para mí la del norte, para él la del sur, pero que la frontera la estableciéramos nosotros. Y todavía no lo hemos hecho.

Las facultades tienen guardarropa a la entrada todas, es extraño para un valenciano, aunque es bastante razonable. Es un país frío, y la gente lleva chambergos pesados.

Esta mañana, Hammed ha lavado su ropa, y para tenderla, ha quitado una cortina, y la ha colgado de los ganchitos, no sé si es adrede para tender, pero vamos, es un gran invento.



Ya me ha pasado Endika la plantilla de su proyecto, y tengo que ponerme a currar con ello.

Acabo de reenganchar la escritura de esta segunda entrada, y no sé a qué dia me refiero dos párrafos arriba cuando hablo de Tomasz Okruszko (mi profesor).

Hoy estamos a domingo, soleado domingo:



Ah sí, Tomasz le dijo a Endika que me acompañara a hablar con el profesor de Sistemas de Información Geográfica, a ver si pudiera ir aunque fuera como escuchante a las clases de esa asignatura, puesto que mi proyecto tienen un apartado sobre ello. A parte de esto, tengo que ir a hablar con la profesora de polaco a ver si me deja asistir a clase, no por aprender polaco, sino para relacionarme con otros erasmus, que aquí en la habitación no se puede conocer a mucha gente. Y tampoco es plan de ir de fiesta a todas horas.

Ayer me fuí de Viaje a Toruń, a 230 y algún kilómetro de Warszawa en tren. Fuí con David, Sónsoles, Elise, Shagane y Kincso. 3 compatriotas, una francesa, una armenia, y una rumana. Salimos a las 8:50 de la mañana y llegamos sobre las 11:40. 

Toruń, la ciudad de nacimiento del astrónomo Mikołaj Kopernik (Nicolás Copérnico). Asentada a la orilla del río Wisła, el más importante de Polonia. Es una pequeña ciudad, de poco más de 200.000 habitantes. La composición de la plaza mayor y las calles adyacentes sigue siendo la misma que hace 700 años. El centró histórico se conservó prácticamente en su totalidad durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que todo lo que se observa es original. Para mi amiga Hania, es la ciudad estrella de su país.

Fuimos porque Kincso y Elise tenían amigas de viaje de prácticas alí, pero ellas no encontraron alojamiento, así que nos fuimos a pasar el día. Yo sólo conocía a Sónsoles, y he decir que la gente genial. Lo pasé molt bé con él/llas.

Cuando subimos al tren en Warszawa Centralna, habían muchos hooligans dentro del tren, aunque en vagones que estaban por delante de los nuestros, entramos en una cabina de 8 asientos, éramos seis personas nosotros y en otro asiento había un chico.

Cuando empezamos el viaje, veíamos pasar de vez en cuando policías antidisturbios que riéte tú te los españoles. Zamarros de dos metros, con unos chalecos de cinco o más centímetros de gordos, rodilleras, coderas, porras enormes, casco, escudo. Y en cada parada que pasábamos, habían lo menos 10 o 12 policías igual, con perros. Incluso vimos un madero con una bombona a la espalda, y una especie de lanza (vamos, como un lanzallamas) que supusimos que era para lanzar gas. El chaval (polaco) que estaba con nosotros en la cabina, nos dijo que cuando hay partido de fútbol, la policía escolta a los hooligans durante todo el trayecto, porque a veces, cuando coinciden dos trenes en una parada de tren, bajan, y van al otro tren a repartir palizas por ahí. Pero vamos, que con semejantes maderos decías, a lo mejor la montan jajaj. 



Aunque veáis un camión como ese azul del fondo, que ponga Policja, no os preocupéis, más viejo que cascorro, pero vamos, seguro que los que salen de ahí parece que sean robocopes.

Y nada, respecto al resto del viaje... bien, largo y poco confortable pero bueno...



Y por fin llegamos a nuestro destino:



Cuándo bajamos, nos dijo el chico de la cabina, cojan el autobús al lado de la estación:



y la parada después de atravesar el Wysla es. Y eso hicimos, después de pasar por este pequeño río:



bajamos en el casco antiguo de Torun, y vimos esto:



La entrada al mismo, por debajo de esos pórticos (por ejemplo), o por aquí:



Vimos la estatua de Copérnico delante del ayuntamiento:



y de ahí, fuimos hacia el museo del pan de gengibre, o como se diga, y pevio juramento de no hacer un uso fraudulento del secreto que íbamos a conocer:



nos dispusimos a hacer pan de gengibre, ingredientes: clavo, pimienta negra, canela, gengibre, miel, nuez moscada y miel



y después, con la receta mágica y la ayuda de manos expertas:



obtuvimos el resultado:



la mía la rana, aún tengo pedazos por ahí, si la queréis, para vosotros. Sabía a demonios, la masa 12 semanas macerando...

Cuenta la leyenda que una especie de flautista libró a Torun de una plaga de ranas llevándoselas fuera de allí. Comimos en un kebab, vimos la catedral, que no sé si es la que pongo en la foto del exterior, porque vimos dos iglesias muy grandes y no me acuerdo de cuál es cuál, sólo que la de la foto interior tenía una estatua del Papa Juan Pablo II en el exterior, así que supongo que será la catedral:





Luego vimos los dos graneros que tenía la ciudad para el trigo, puesto que la ciudad era paso fluvial obligado para gran cantidad de la cosecha de cereales cosechados en Europa.



Y la torre inclinada, por Torun tiene torre inclinada también jeje




Se nos quedaron algunas cosillas por ver, como por ejemplo la casa de Copérnico y el planetario de la ciudad, pero en general estuvo bien la visita:



Y la vuelta fue larga, como no podía ser de otra manera:



De regalo, el mejor coche de Polonia, a ver si veis alguno igual en España:

http://www.youtube.com/watch?v=J9TyqT0Erpk